Igualdad de género, clave para lograr la sostenibilidad en la edificación

Aún nos faltan 132, sí, 132 años para alcanzar la igualdad de género en el mundo, según el Foro Económico Mundial. Se trata de un dato que hace enarcar las cejas a más de una persona cuando lo escucha. Y hay otro todavía más escandaloso: en países como México, la diferencia salarial entre hombres y mujeres que realizan el mismo trabajo puede alcanzar brechas de hasta un 70 por ciento.

Por José Muñoz / Fotos: Net-Zero Community

Aún nos faltan 132, sí, 132 años para alcanzar la igualdad de género en el mundo, según el Foro Económico Mundial. Se trata de un dato que hace enarcar las cejas a más de una persona cuando lo escucha. Y hay otro todavía más escandaloso: en países como México, la diferencia salarial entre hombres y mujeres que realizan el mismo trabajo puede alcanzar brechas de hasta un 70 por ciento.

Ambos datos asentaron el tono de la mesa redonda “Los 7 principios para el empodearamiento de las mujeres y cómo aplicarlo en tu empresa u organización”, organizada por Sustentabilidad para México (SUMe) en la Ciudad de México. Esto como parte de las actividades conmemorativas por el Día Internacional de la Mujer.

La mesa fue moderada por Alicia Silva, presidenta de SUMe, y contó con la participación de Mitzy Baqueiro, especialista Técnico para el Empoderamiento Económico y Educación de la ONU Mujeres México, y Tania Mijares, directora de Relaciones Institucionales en Bustamente+Freyre. El evento convocó a una veintena de líderes mujeres y expertas de las industrias de la edificación sostenible.

Luego de una primera ronda de anécdotas sobre los retos más comunes que suelen enfrentar las mujeres para lograr el reconocimiento en sus carreras profesionales, la arquitecta Alicia Silva inició la discusión con una pregunta: ¿Qué necesitamos hacer, sin entrar en una confrontación, para eliminar así la brecha salarial y lograr una mayor inclusión de las mujeres en las empresas?

La primera en tomar la palabra fue Mitzy Baqueiro, quien explicó las principales funciones, actividades y las cinco áreas temáticas de ONU Mujeres en México: erradicar la violencia contra niñas y mujeres, empoderamiento económico, participación y liderazgo político, incorporación en procesos de paz y seguridad, generación de información y estadísticas de las mujeres mexicanas desde un enfoque interseccional: “Las mujeres no somos un cuerpo o ente homogéneo, como todas las personas somos muy diversas y enfrentamos diferentes situaciones de desigualdad, dependiendo de nuestros contextos”, afirmó la representante de Naciones Unidas.

En su intervención, Baqueiro clarificó la noción de igualdad de género, que es el quinto de los diecisiete objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de la ONU. A diferencia de la noción de equidad, subrayó, el concepto de “igualdad sustantiva” que impulsa Naciones Unidas considera los contextos y circunstancias sociales de las mujeres para implementar acciones orientadas a erradicar la violencia, discriminación y falta de oportunidades. Mencionó, además, los siete Principios para el Empoderamiento de las Mujeres (WEPS, por sus siglas en inglés) para lograr la igualdad de género: 1) liderazgo, 2) acceso igualitario a oportunidades, inclusión y no discriminación, 3) salud, seguridad y ausencia de violencia, 4) educación, capacitación y formación, 5) prácticas de desarrollo, cadena de suministro y marketing. 6) participación comunitaria, 7) transparencia, medición y reporte. Actualmente, la comunidad que se ha sumado a los Principios WEPS y sus herramientas de diagnóstico, monitoreo y medición consta de 7 mil 800 empresas en todo el mundo, entre ellas 200 de México, indicó Baqueiro.

Por su parte, Tania Mijares compartió algunas recomendaciones con las presentes para empoderarse al momento de buscar mejores salarios y oportunidades de crecimiento: “Somos el 60 por ciento de la fuerza laboral en el mundo. Debemos educar a las empresas y al mundo laboral acerca de nuestras necesidades […] Unidas sí somos más fuertes. Siempre crean que son las mejores. Díganse, yo soy capaz, estoy en control de mis pensamientos, no tengo que cumplir con las expectativas de nadie […] Debemos trabajar mucho en nuestra autoconfianza, romper con el mito de que los hombres nos dieron chance de llegar, que la silla nos queda grande. No, nosotras nos abrimos camino, somos muy capaces y nos lo hemos ganado”. 

Posteriormente, se abrió el diálogo para que cada asistente pudiera expresar sus puntos de vista, preguntas, dudas, comentarios y experiencias. Se abordaron temas como la aportación del trabajo doméstico al PIB a la economía mexicana, el desafío de combinar la maternidad con la búsqueda del éxito laboral, la repartición de las obligaciones y responsabilidades que cada sexo en las relaciones de pareja, las licencias de paternidad para los hombres, las diferencias generacionales entre los feminismos de ayer y de hoy, la falta de acceso de las mujeres a puestos de alta dirección, el problema del machismo y el hostigamiento sexual en las empresas, así como la necesidad de integrar a los hombres en la conversación y concientizarlos sobre la igualdad de género.

Por último, las ponentes exhortaron a las demás invitadas a impulsar la generación de políticas públicas con el objetivo de empoderar a las mujeres para construir economías y sociedades más fuertes, justas y estables. Esto a partir de los siete Principios WEPS delineados por ONU Mujeres.

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