El Niño de 2026. ¿Temperaturas récord?
Por Valeria Lozano
El término surgió hace siglos entre pescadores peruanos. Ellos observaron que, alrededor de diciembre, las aguas del océano Pacífico se volvían más cálidas de lo normal y la pesca disminuía notablemente. Como este cambio ocurría cerca de la Navidad, comenzaron a llamarlo: “El Niño”, en referencia al Niño Jesús.
En término climáticos, el ciclo El Niño altera el clima global. Cuando el Pacífico ecuatorial se calienta, aparece El Niño, se debilitan los vientos alisios y cambian los patrones de lluvia; este calentamiento natural se suma al provocado por los gases de efecto invernadero.
El episodio de 2023‑2024 sumó unos 0,12 °C a la temperatura media global y elevó el nivel del mar. Tras su fin, surgió una La Niña débil; Berkeley Earth indica que este enfriamiento redujo ligeramente la temperatura de 2025 y estima que 2026 será similar o un poco más frío mientras persista La Niña, aunque considera posible que El Niño vuelva hacia finales de 2026, con repercusiones más notables en 2027.
Pronósticos actuales
En su boletín del 8 de enero de 2026, la NOAA informó que La Niña sigue presente y calcula un 75 % de probabilidad de pasar a condiciones neutras entre enero y marzo. El organismo reconoce que la probabilidad de un El Niño aumenta en la segunda mitad de 2026, pero advierte que las proyecciones lejanas son inciertas. El IRI de la Universidad de Columbia coincide en que el Pacífico está en La Niña y estima una probabilidad de 31 % de que continúe hasta marzo, mientras que atribuye al estado neutral la mayor probabilidad hasta mediados de año; después, un El Niño podría volverse la categoría más probable con aproximadamente la mitad de probabilidad.
La pregunta es si un posible El Niño en 2026 bastará para batir otro récord. Berkeley Earth prevé que 2026 será el cuarto año más cálido y que un El Niño tardío influirá principalmente en 2027. El investigador James Hansen y colegas son más audaces: señalan que los modelos dinámicos ya sugieren un cambio y estiman que la temperatura global, tras bajar a +1,4 °C a principios de 2026, volverá a subir cuando se desarrolle un El Niño moderado, lo que podría llevar a +1,7 °C en 2027.
Las previsiones oficiales apuntan a un 2026 muy cálido pero sin récord, con una transición de La Niña a neutral y una probabilidad moderada de que El Niño se instale antes de fin de año. No obstante, el antecedente de 2023‑2024 muestra que incluso un El Niño moderado añade calor adicional al planeta. Si el próximo evento se adelanta o es más intenso, podría acelerar la tendencia.
En general, El Niño aparece en primavera‑verano del hemisferio norte y alcanza su máximo a fines de año. Aunque la evolución de 2026 es incierta, las agencias advierten que el calor acumulado en los océanos y la reducción de aerosoles humanos hacen que los años cálidos sean más frecuentes. Incluso un estado neutro mantendría las temperaturas altas; un evento fuerte solo reforzaría esa tendencia. La posibilidad de otra fase cálida subraya la necesidad de reducir emisiones y prepararse ante fenómenos extremos.



